Viajar Para Vivir Menu

Permalink:

Albania, la joya oculta de Europa del Este

Albania nunca estuvo en mis planes de viaje cuando decidí irme a dar la vuelta la mundo. Probablemente no sabía nada de este país en Los Balcanes y por ese desconocimiento lo omití; pero no sabía que así como planeé emocionada una ruta de lugares con los que siempre soñé, también aparecerían descubrimientos que harían de este gran viaje un estallido de sorpresas. Albania fue uno de ellos.
¿Quieres saber qué hacer en Albania? ¡Empezamos!

Albania, la gran olvidada

Es un hecho que Croacia está de moda. Sus playas, parques naturales y ciudades amuralladas que han sido escenario de la famosa serie Game of Thrones han hecho que este país reciba muchos turistas curiosos por descubrir un país del que hace algunos años tampoco sabían mucho.

Estoy segura que en algún momento la gente se dará cuenta de que un poquito más al sur, también hay un país con estas grandezas; pero mejor que no se de a conocer tan rápido, así nosotros podemos disfrutar de esta belleza sin tantos turistas un tiempito más. Así que guarda bien el secreto de esta maravilla que te voy a presentar.

Si vas a viajar poco tiempo a Europa o a Los Balcanes y te preguntas cómo transportarte por Albania, la mejor opción es volar a Tirana y  alquilar un auto, ya que Albania no tiene el mejor sistema de transporte público y es un poco complicado movilizarse de un lugar a otro; pero si vas con tiempo y quieres tomarte las cosas con calma, puedes justamente hacer la ruta que yo hice, entrando por Grecia y luego saliendo por Montenegro, todo por ruta terrestre.

Lo importante es que no lo hagas solo para marcar el destino con un check. Albania tiene mucho, y estoy segura que estos lugares que te voy a recomendar te van a fascinar. Yo lo disfruté con calma en 10 días y volvería sin dudarlo.

La Riviera Albanesa: Saranda y Ksamil

Venía de recorrer algunas islas griegas y descubrir Meteora, al norte de Grecia. Unas impresionantes formaciones rocosas con monasterios en lo alto que podías visitar en bus o auto, o también haciendo un trekking más bien empinado, pero que valía toda la pena. Después de esos días subiendo y bajando, no me provocaba nada más que descansar en una playa y resultó que en mi primer contacto con Albania lo iba a encontrar.

Saranda es la ciudad más importante de la costa sur de Albania, y se encuentra frente a la isla griega de Corfú.

Algunos cruceros llegan a su puerto por lo cual podrás ver alguno que otro turista, pero mayormente vas a ver que la gente que lo frecuenta son locales o turistas de Rusia o Ucrania, y lo mejor, es que no vas a encontrarlo muy saturado.

Con un clima mediterráneo casi todo el año, es un lugar perfecto para descansar y tostarte bajo el sol. Los precios son mucho más económicos que en los países vecinos como Grecia o Croacia, por lo cual, puedes alargar tus días disfrutando de sus playas.

Si ya descansaste lo suficiente, te recomiendo alquilar un auto o contratar un chofer e ir a conocer el parque arqueológico de Butrinto, la ciudad de Gjirokastra, la iglesia bizantina de San Nicolás de Bari o la fuente del Blue Eye o Syri i Kalter, de la que te contaré luego.

Y sí, nadie pensaría que las playas de Albania fuesen tan increíbles, pero si hay un lugar del que me arrepiento no haber visitado es Ksamil, fue muy tarde ya cuando me enteré que a tan solo 15 minutos de Saranda se encontraban 4 islas maravillosas (isla Gemelas, isla Esmeralda, isla de Piedra e isla Pequeña), donde el color turquesa del mar y la arena blanca solo se potencia con el sentido de paz y tranquilidad al sentirte en el paraíso. Te recomiendo que evites el mes de Agosto, pues al ser vacaciones europeas se suele llenar bastante, pero en otros meses puedes disfrutarlo perfectamente, sintiéndote literalmente en Bora-Bora, pero posiblemente por un presupuesto 3 veces más bajo.

El manantial natural Blue Eye o Syri i Kalter

En el hostel donde me estaba quedando en Saranda, un grupo de viajeros comentó que al día siguiente iban a ir en auto a conocer el famoso Blue Eye y que todavía tenían un espacio. Yo no dudé ni un minuto en apuntarme.

A unos 40 minutos en carro (unos 20 kilómetros), y rodeado de plena naturaleza, se encuentra este manantial natural que te dejará boquiabierto como a mi.

El color turquesa que sale de esta poza es precioso y las ganas de meterme no me faltaron, pero los 10 grados que tenía el agua me hicieron retroceder un poco, mientras mis amigos se lanzaban mismo Tarzán, entre árboles y lianas y chapotearon sin parar. Después de jugar y reír por un rato, fuimos a un restaurante ahí mismo a tomar unas bebidas mientras seguíamos disfrutando de ese entorno tan natural.

Berat, la ciudad blanca

Después de unos días divertidos por el sur de Albania, tocaba seguir avanzando y llegué a Berat, una tranquila ciudad junto al río Osum, que rodea al valle central albanés y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

También es conocida como “la ciudad de las mil ventanas” y no tardarás mucho en darte cuenta el porqué de este nombre, ya que desde la parte inferior de la ciudad, mirando para el lado del río y en unas laderas empinadas, podrás enamorarte de sus casitas una encima de la otra.

berat albania

En Berat te darás cuenta que existen tanto musulmanes como cristianos conviviendo en un mismo lugar, pero lo hacen con paz y fraternidad, lo cual se siente también en las sonrisas de la gente local, sin importar la religión.

Uno de sus atractivos es el Castillo de Berat (junto con la Iglesia de Santa María de Blanquerna), el que visité a pie en un día soleado, y te ofrece unas vistas magníficas de esta ciudad rodeada de naturaleza.

senderismo albania

Usualmente la gente va uno o dos días, pero si tienes más tiempo puedes aprovechar algunas actividades de senderismo alrededor que no son muy conocidas pero valen la pena.

Parque Nacional de Valle Valbona, imprescindible

Y el premio mayor se lo llevó un lugar del que tampoco había escuchado nada hasta dos días antes que me animé a visitarlo, porque sí, a veces necesitas esos impulsos en el momento para conocer lugares que te dejan huella.

Llegar al  Parque Natural del Valle de Valbona no es fácil, pero hasta el día de hoy tengo grabado en mi mente ese camino magnífico – aunque accidentado –  desde Shkodër, el Ferry cruzando el Lago Koman donde me sentí en el mismo Halong Bay, y el silencio absoluto entre las cadenas montañosas de estilo alpino, el saber que no muy lejos podía encontrarme un oso  – y no es broma -, y esas cabañas en el medio de la nada donde nos hospedamos con 2 viajeros estadounidenses que conocí en el ferry y fueron mis compañeros de deliciosos trekkings y baños reconfortantes en el río.

Se me queda corto el poder describir en palabras la paz que viví en este lugar, las ganas de estirar más días disfrutando los placeres de la vida más sencillos y sintiéndome tan contenta de no haber tenido este lugar nunca en mi bucket list; porque hay destinos que simplemente tienes que conocer por lo que te dice el corazón, y Albania, tras haberlo recorrido por unos 10 días, ahora tiene un gran espacio en el mío.

¿Quieres ir buscando hoteles para viajar a Albania? Te regalo USD15 para tu reserva de Hotel!

¿Por qué no miras vuelos para visitar Albania? Yo siempre busco en esta web.

  • Gracias por dejar un comentario.

    Comment moderation is enabled, no need to resubmit any comments posted.