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Cosas Para Hacer en Reykjavik en Invierno

¿Planeas un viaje a Islandia en invierno? Hay varios motivos para conocer el país en esa época del año, pero si no estás atento a algunos detalles, puede que no disfrutes tanto del viaje. Con muchas atracciones naturales y una cultura intrigante, el país se ha convertido en uno de los destinos más codiciados del mundo. Viajeros de todas partes vienen a conocer los paisajes volcánicos, visitar sus glaciares o explorar las cuevas de hielo en Islandia, además de hacer observación de ballenas y otros animales. En este post, comparto contigo algunas cosas para hacer en Reyjkavik en invierno, además de contarte algunas cositas que tienes que saber antes de venir en esta época del año.


SOBRE EL INVIERNO EN ISLANDIA

Por estar ubicada en un punto tan al norte del planeta, casi en el Ártico, los inviernos en Islandia tienen días cortos y noches muy largas, lo que exige una buena planificación para aprovechar las pocas horas de luz solar.

Además, Reykjavik suele ser bastante húmeda en invierno, con lluvias y pequeñas nevadas. Pero a pesar de ello, Reykjavik y la costa de Islandia no son tan frías como, por ejemplo, Europa continental o Escandinavia.

5 COSAS PARA HACER EN REYKJAVIK EN INVIERNO

1- Ver La Aurora Boreal

La Aurora Boreal es uno de los fenómenos naturales más bonitos y mágicos que hay. Islandia es uno de los mejores lugares del mundo para apreciar ese fenómeno que ocurre entre octubre y marzo. Aunque sea posible ver la Aurora en la propia capital, las luces de la ciudad perjudican la visibilidad de esas luces (generalmente) verdes en el cielo. Por eso, la mejor opción es ir a las afueras de la ciudad en coche o en una de las muchas excursiones para ver la Aurora Boreal.

Foto: Pixabay

Todo depende de las condiciones climáticas y de la suerte, ya que la intensidad de la Aurora varía de una noche a la otra. Si vas en una excursión, ten en mente que algunas empresas te permitirán volver una vez más si no ha sido posible ver la Aurora la primera noche.

2- Nadar En Una Piscina Termal Pública

Islandia es una isla con varios volcanes activos y con muchas actividades geológicas todavía presentes. Así, el país también tiene varias fuentes de agua termal, también en la capital. Una de las maneras en que se utilizan estas fuentes es para crear complejos de piscinas termales, donde los islandeses pasan varias horas al día con amigos, en familia o simplemente huyendo del frío.

En una noche en la que hacía -5 grados, estuve en Laugardaslaug, el complejo de piscinas termales más grande de Reykjavik. Con un playground para los niños, varias piscinas externas e internas, la experiencia es muy interesante. El contraste entre la temperatura casi helada en la cara y del cuerpo submerso en el agua caliente, fue curioso y alucinante a la vez.

Además de las piscinas, también hay saunas y varios jacuzzis con temperaturas que van desde 36 a 48 los grados. La recomendación es que entres en la piscina con temperatura más baja y subir gradualmente. Sugiero que visites las piscinas por la noche, luego de haber visitado otras atracciones durante el día.

3- Paseo a Pie Por La Ciudad

Aprovecha las pocas horas de luz solar para hacer un tour a pie por la ciudad. Puedes hacerlo por libre o ir en unos de los tours gratis disponibles en la ciudad. Reykjavik es una ciudad muy bonita, organizada y con lugares encantadores. Me encantan sus casas coloridas, murales de street art y la bella iglesia Hallgrímskirkja con su torre de casi 75 metros. Otro lugar que merece la visita es Harpa, la ultra moderna casa de la música de Reykjavik, cerca del puerto de pescadores de la ciudad.

 

4- Tour Por el Círculo de Oro

El Círculo de Oro es una de las mejores excursiones que salen de Reykjavik, pasando por varios lugares bonitos y algunos iconos de Islandia. En invierno es mejor que hagas la versión básica del Círculo, que cubre unos 250km y nos lleva a tres lugares de interés.

El primer sitio es el Parque Nacional de Thingvellir, de los puntos turísticos más famosos de Islandia. En el parque hay un cañón que marca la divisa entre las placas tectónicas de Eurasia y América del Norte. También fue por aquí que se estableció el primer parlamento del mundo, aún en el siglo X.

La segunda parada de este tour es el área geotérmica de los géiseres. Para mí, fue uno de los lugares más interesantes del tour, con varias mini fuentes de agua casi hervida, pequeños géiseres y Strokkur, el más famoso de los géiseres del parque, arrojando agua casi caliente a una altura de hasta 40 metros en intervalos regulares.

La última parada del tour del Círculo de Oro son las cataratas de Gullfoss, gigantes y con cascadas en una forma semi-circular.

5- Nadar en La Laguna Azul

La Laguna Azul está entre las atracciones más conocidas de Islandia. Este spa de piscinas termales se encuentra en medio de un campo de lava y, aunque no sea obra de la naturaleza, es alucinante y nadar allá es una experiencia increíble.

Con un color azul claro-lechoso, que va a proporcionar fotos inmemorables, las aguas de la Laguna Azul son ricas en minerales como sílice y azufre, y ayudan en la cura de algunas enfermedades de la piel.

En invierno, con la diferencia de temperatura, la experiencia se vuelve aún más interesante cuando el vapor que sale del agua termal es más intensificado.

Un Último Consejo

Cuando planees tu viaje a Reykjavik en invierno, es importante que evites el período entre el 10 de diciembre y el 10 de enero, cuando hay un promedio de solamente cuatro horas de luz solar al día, limitando las oportunidades de tours por la ciudad y los alrededores.

Este post ha sido una colaboración de Pedro Richardson, un viajero brasileño enamorado de la lengua española. Síguelo en su blog Travel with Pedro.

 

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