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Mis Viajes

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Respirar la paz en India, llegar a Darjeeling

La primera vez que estuve en India fue en el 2015, fui para celebrar Holi Festival y estuve recorriendo el norte de este gigante país. Por ahí en la sexta semana ya no podía más del calor y la cantidad de gente, se volvía sofocante y sentía que no estaba disfrutándolo como quería. Alguien me recomendó un destino del cual no había escuchado nunca: Darjeeling.
Me costó encontrarlo en el mapa, pero allá en una esquina por el noreste, entre Bután, China, Bangladesh y Nepal estaba este enigmático lugar.
Empecé a leer y parecía que tenía mucha influencia tibetana, y de hecho, por la ubicación en la que se encuentra, aunque sus habitantes son formalmente indios, sus rasgos más asiáticos podrían confundirte.


Sin pensarlo mucho compré un vuelo desde Delhi, mi objetivo era llegar a Darjeeling. Aterricé a Siliguri, una ciudad cercana y nada más arribar me di cuenta qué India sí que tenía contrastes dependiendo de en qué zona estuvieras. De hecho eso también lo vi cuando visité Kerala el pasado Marzo, algo muy distinto a lo que mi mente generalizó sobre lo que era India al conocer solo Rajastán. Pero volviendo a esa llegada al aeropuerto… ¡hacía fresquito! Será que habían lugares en India a menos de 40 grados en promedio? Recuerdo que sufrí mucho para hacerme entender, mucha gente me hablaba -o por lo menos trataba- pero yo no confiaba al 100%.

Lo que ocurre es que yo había leído que para llegar a Darjeeling habían unos jeeps que te llevaban así con la gente que iban llenando y salía barato, y en esos momentos la gente solo me ofrecía taxis privados. “Nooo, señor! Yo quiero ir en el jeep!” Después de hacerme entender por un señor de seguridad que parecía de confianza, me trepé sola a un bus sin ventanas, un poco destartalado pero con un chofer muy sonriente, y él prometió llevarme al paradero de los jeeps.

Minutos después ahí estaba yo, trepada en la parte trasera de un jeep hasta más destartalado que el bus anterior, con un niño regordete a la derecha y una señora de unos 80 y muchos años a la izquierda que me miraba y se reía, o bueno, quiero creer que me sonreía. Horas después llegué a este verde y pacífico lugar, pero lo que viví allí te lo cuento después.

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Long Beach, Koh Rong Island, Camboya .. ¡Un auténtico paraíso!

¡Ya estoy de vuelta en la civilización!

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–   4 días sin internet que me hicieron muy bien (si hasta me dio flojera conectarme cuando me dijeron que había wifi en la agencia de viajes). En la isla de Koh Rong, solo hay electricidad por algunas horas, y si tienes suerte en esas horas puedes conseguir wifi, en mi caso, no conseguí ningún día. Y bueno, en Long Beach, la increíble playa que elegimos para pasar una noche durmiendo en hamacas, la única luz que había era la del sol, y de noche, la de la luna llena, la fogata y los planctons fluorescentes brillando en el mar.

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Sentir magia al visitar Eslovenia

“Encontrar magia en aquellos rincones donde no lo esperabas es más gratificante que ir a esos sitios de los cuales todos te hablaron maravillas y a los que vas con demasiadas expectativas y terminas decepcionado. Tú me diste magia en esos pocos días que te pude disfrutar, pero no fueron suficientes porque ya sabes cómo es esto, el viajero tiene que partir y continuar su ruta, pero sabía que estaba dejando mucho por descubrir – por descubrirte- sabía no solo en mi mente, sino muy adentro de mi corazón que nos volveríamos a ver.

Eslovenia - Analucia

 

Te seré sincera Eslovenia, ni estabas en mis planes de la vuelta al mundo cuando la andaba organizando. No sabía mucho de ti, tenía 1 año para sacarle el jugo a este increíble planeta que tenemos y todo plan se me quedaba corto. Pero así como uno planea y termina haciéndolo todo al revés, así con esa incertidumbre cruce Croacia en un bus nocturno con mi mochila a la espalda y llegue a una mágica Liubliana que me paralizó el corazón al mostrar tanta belleza en algo que no esperaba. Esas calles empedradas, ese ambiente al lado del río, esa gente sonriente, ese misticismo que se cruzaba a mi alrededor. ¿Cómo es que nadie me había advertido de este lugar? Podía dar vueltas entre los puentes, quedarme mirando a la gente y solo ser feliz. Se respiraba paz, se respiraba tranquilidad.

Pero si ya la capital me había fascinado, me terminaste de enamorar al llegar al Lago Bled. ¿Acaso podía existir un lugar donde solo pretendieses quedarte por ese no sé qué que sentías al mirar por la ventaba empañada de tu bus? El cielo pronosticaba lluvias, y tal vez tus planes de hacer un trekking hasta las cataratas no se iban a cumplir… pero, ¿por qué no? Si no vivimos la vida como una aventura, ¿qué sentido tiene? Si hay algo de lo que no me quiero arrepentir es de quedarme con pendientes en mi vida, y la lluvia se convirtió entonces en un mejor motivo para adentrarme a la aventura.

Había conocido a Paulina dos días antes en Croacia, y tal vez para ambas fue el mejor trekking que pudimos hacer, empapadas, riéndonos, conversando de todos los temas existentes y fascinadas entre la tranquilidad del bosque y la magia de los colores. Ese cansancio que te recorre todo el cuerpo, se compensa con un chocolate caliente al lado de la chimenea en ese hostel que más parecía tu casita de madera perdida en el bosque con la que siempre soñaste.

¿Te das cuenta ahora, Eslovenia? Solo sentí amor por ti en los pocos días que te pude disfrutar, y si hay algo que tengo muy claro es que uno tiene que llenar la vida de aquello que te hace feliz; y tú me hiciste sentir tan plena entre esas callecitas de Lubliana y esa naturaleza pura en Bled que si fuera por mí, repetiría mi visa una y mil veces más. ¿Nos volvemos a ver?”

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India, ese flaco del que me enamoré.

La India es como ese flaco del que escuchas chismes de dos tipos. Que ni pienses meterte con él, que te va a dejar traumada, o que no dudes en hacerlo porque te vas a enamorar perdidamente.
Para mi es ese tipo de flaco del que vas a pensar dos veces si involucrarte, va a ser complicado, la vas a sufrir, pero aaaay diosito ¡qué maravilla acabas a conocer!

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  • elias

    nunca he viajado……..en chile no me sentia bien……..comense a vomitar….Seria sensacional poder recorrer el mundo visitando los museos y en los observatorios astronomicos.

  • Viajar Para Vivir

    Síiii, fuerza! qué sí se puede 😀 😀 saludos viajeros.

  • Laura

    Me encanta como lo describes. Tan pronto estoy enamorada como me irrita… Jajajaja veo que es normal. Lo que se ve y vive aquí es único, por lo visto. Espero que mi paciencia aguante, porque también creo que merece la pena 🙂

    Un besin!

  • Viajar Para Vivir

    jajaja, es cuestión de tener muuuucha paciendia y el corazón abierto 😉 vas a ver que te va a encantar. ¡Ya me cuentas cómo lo pasaste por allá!

  • •••
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